Todos hemo escuchado sobre la palabra bancarrota. Sin embargo, y siendo totalmente sinceros, ninguno quiere atravesarla. Curiosamente, declararse como una persona insolvente económicamente hablando, puede acarrear varios problemas, así como ciertos «beneficios». Por eso, en este artículo analizaremos las consecuencias de declararse en bancarrota en Estados Unidos.

También analizaremos las características de la bancarrota y el panorama legal que tiene esta situación dentro del país ¡Empecemos!

Tipos de bancarrota en Estados Unidos

Antes de empezar, es necesario que conozca cómo funciona el sistema de bancarrotas en Estados Unidos, ya que no todos son iguales, y cada uno tiene sus propios beneficios, desventajas y requisitos para obtenerlo. Veamos:

Consecuencias de declararse en bancarrota en Estados Unidos

Capítulo 7

El capítulo 7 es la bancarrota más frecuente y preferida de la mayoría de deudores, tanto por sus beneficios, como facilidad, principalmente cuando la persona no tiene mucho patrimonio al cual aferrarse.

Este tipo de bancarrota el deudor conserva los bienes considerados exentos según la ley del estado en el que se encuentre. Lo demás, pasaría a ser vendido para pagar a los acreedores en el orden establecido por la ley.

Capítulo 11

Este tipo de bancarrota es una de las más concurridas por empresas, aunque también es aplicable a personas individuales o naturales. En sí, consiste en una serie de condiciones distintas, y que aplican solamente si tiene una deuda mayor a la mencionada en el capítulo 13.

Capítulo 12

Este tipo de bancarrota solo aplica a familias con una granja o algún tipo de explotación agrícola.

Capítulo 13

Es la segunda bancarrota más popular entre personas naturales. Prácticamente, consiste en una herramienta aplicable solo para personas con ingresos fijos y una deuda asegurada con garantía colateral que no exceda de 1.184.200 $, o no asegurada menor a 394.725 $.

En esta, el deudor conserva sus propiedades, y se compromete a pagar con cargo a sus ingresos durante un periodo de entre 3 y 5 años.

Consecuencias de declararse en bancarrota en Estados Unidos

Sin tanto rollo, vayamos viendo cada una de las consecuencias de declararse en bancarrota. Más adelante, comentaremos algunos temas interesantes que puede que le interesen conocer si está pensando en declararse en bancarrota.

Resolución de deudas

El momento en el que usted se declara en bancarrota, y esta es aprobada legalmente, se resuelven la mayoría de deudas. Los acreedores no podrán cobrarle el dinero correspondiente por deudas, ya que automáticamente se suspenden todas las acciones de cobro.

Es decir, que todos los embargos, cartas de cobro o llamadas telefónicas deberán parar inmediatamente, aunque igualmente, seguirá estando abierto a desahucios o ejecuciones hipotecarias si obtuvo algún tipo de préstamo personal asegurado, así que tenga mucho cuidado.

También, deberá considerar que existen algunos tipos de deudas que no pueden ser perdonadas inclusive si usted se declara en bancarrota. Entre este tipo de deudas, se encuentran:

  • Préstamos estudiantiles
  • Deudas reafirmadas
  • Pensión alimenticia (si ha sido ordenada por el tribunal correspondiente)
  • Gravamen fiscal federal por impuestos adeudados al Gobierno de USA
  • Multas o penalidades del Gobierno
  • Multas y penalidades de la corte

Todo esto, forma parte de la declaración de bancarrota bajo el Capítulo 7. No se preocupe, más adelante le explicaremos más a detalle sobre este tema. Entre las deudas que podría evitar, se encuentran las tarjetas de crédito o facturas médicas. Obvio, esto es permanente, no solo por un periodo.

Importante: Si usted tiene una deuda asegurada o reafirmada, deberá pagar igualmente, así que tenga mucho cuidado y verifique los documentos del crédito otorgado.

Puntaje de crédito y privacidad

Como era de esperarse, el puntaje de crédito se ve afectado de manera bastante ardua, y por al menos 7 a 10 años, dependiendo de si se declara en bancarrota basándonos en el Capítulo 7 o Capítulo 13. Y no solo esto, sino que su información crediticia será de acceso público, por lo que tanto sus clientes, empleadores, familia o amigos podrán ver a quién le debe dinero y cuánto debe.

Sin embargo, parte de esa información sensible seguirá oculta, por suerte. No se registrarán todos los números de su SSN o su documento de identidad, así como no se implicará a menores con su nombre.

Lo único que queda a este punto, es como reparar mi crédito. En el enlace que acabamos de dejarle, hay una guía bastante detallada para recuperar su puntaje crediticio. Por último, considere que luego de una bancarrota, es bastante probable que no se le otorguen créditos grandes, como préstamos hipotecarios o automotrices.

Claro está, que a largo plazo, probablemente recuperará esas posibilidades.

Mejor acceso al crédito

Aunque suene bastante contrario a lo que acabamos de comentar, es bastante probable que luego de declararse en bancarrota obtenga mejores posibilidades de créditos pequeños. Es bastante probable que sus bancos le ofrezcan mejores límites en sus tarjetas de crédito, e inclusive más opciones crediticias.

Sin embargo, tenga cuidado, porque tiene cierto límite de declaración de bancarrota. Más adelante, le explicaremos un poco más al respecto.

Nota: Tenga mucho cuidado al aceptar un crédito después de una bancarrota, ya que es probable que las entidades de crédito le ofrezcan un mayor porcentaje de interés al ser un cliente de alto riesgo.

Posible pérdida de propiedad

Como comentábamos antes, es bastante probable que pierda sus propiedades si obtuvo propiedades bajo un crédito asegurado. Por ejemplo, si aseguró su hogar, es bastante probable que lo pierda.

Sin embargo, también tiene posibilidad de conservar algunos valores, basándose en algunas excepciones que tiene la normativa de bancarrota en Estados Unidos. Entre los bienes exentos, se encuentran los más necesarios. La ley no menciona todo tipo de bienes exentos, pero se limita a considerar todo tipo de bienes necesarios, y que sean imprescindibles para la vida actual, y para conseguir un nuevo comienzo, que es lo que busca la legislatura de bancarrota.

Algunos de los bienes que se consideran, y que no son los únicos pueden ser:

  • Automóviles o cualquier otro tipo de vehículo
  • Vestimenta
  • Mubles y bienes del hogar
  • Joyas
  • Electrodomésticos
  • Pensiones
  • Patrimonio que esté dentro de la casa
  • Cualquier elemento necesario para trabajar. Esto puede variar dependiendo su profesión, pero por ejemplo, pueden figurar ordenadores, portátiles y muchos otros elementos de ofimática, instrumentos musicales, etc.
  • Cualquier salario percibido y que no haya sido pagado aún
  • Todo tipo de beneficios como el seguro social

Recuerde que cada categoría tiene cierta limitación y también está sujeta a control. Por ejemplo, aunque puede conservar su vehículo, no se le permitirá conservar uno demasiado caro. Sin embargo, sí uno que sea bastante económico y común.

Lo mismo pasa con la ropa. Las prendas caras, de colección, y demás, podrían tomarlas, aunque usted podrá conservar prendas económicas, y la vestimenta necesaria para subsistir. Tampoco se permite conservar más de una vivienda o más de un vehículo.

Nota: Estos son solo algunos de los muchos bienes que podría mantener. Consulte con el abogado, y explíquele su situación, porque los bienes podrían ser muchos más dependiendo de su caso.

Los pagos mensuales no perjudican su puntuación crediticia

Es bastante probable que más allá de preocuparle su solvencia económica, también le preocupe el impacto que tenga en su crédito el no poder pagar los servicios mensuales que haya contratado, como por ejemplo, el pago de tarjetas de crédito.

Sin embargo, y por suerte, el impago durante un tiempo no afecta su historial crediticio. Consulte con su abogado sobre las condiciones específicas en su localidad.

La bancarrota afecta a familiares directos

Como se imaginará, la bancarrota también podría afectar a familiares directos, como su esposo, esposa o hijos. A la hora de que estas personas soliciten un crédito, es probable que les nieguen el crédito, a menos que ellos puedan asegurar que son independientes en cuanto a dinero se trata, e inclusive, en estos casos, las organizaciones pueden seguir siendo recelosas.

No podrá solicitar bancarrota nuevamente en un periodo

Los periodos para solicitar una bancarrota dependen de si la lleva a cabo basándonos en el Capítulo 13 o Capítulo 7 de la ley de Estados Unidos. En promedio, puede volver a enviar una nueva solicitud de bancarrota entre 5 a 7 años.

Perderá gran parte de su dinero

Al declararse en bancarrota, se tomará gran parte del dinero de sus cuentas bancarias. Sin embargo, no la totalidad. En promedio, se podrían proteger alrededor de 10.000 $ con tope máximo, incluyendo también, obviamente, todas las exenciones como pensiones que mencionamos con anterioridad.

Podría durar mucho tiempo pagando el dinero

Si usted aboga por la bancarrota según el capítulo 13, tendrá que pagar el dinero a sus deudores en un plazo de 3 a 5 años, mediante cargo directo a sus ingresos, por lo cual es realmente importante mantener un empleo fijo, y es algo que realmente no se recomienda mucho.

En este caso, siempre que sea posible, lo ideal sería abogar entonces por consolidar mis deudas, que, aunque no sea la mejor opción, podría ser la más viable, para no afectar su historial de crédito. Recuerde que esto no evitará sus deudas, pero al menos le dará un mayor plazo de pago, con interés «más bajo», pero pagando mucho más a largo plazo.

¿Es difícil conseguir la aprobación de la bancarrota?

Realmente, no. Si usted cumple con los requisitos, que no son muchos, puede obtener una aprobación de bancarrota fácilmente. Sin embargo, y desde InvertUSA, le recomendamos abiertamente tomar con cuidado esta herramienta, y solo abogar por el Capítulo 7 si usted es una persona natural, ya que, en caso contrario, se vería afectado negativamente a largo plazo.

Si usted no puede optar por el Capítulo 7, recomendamos que opte por consultar un asesor financiero, o la consolidación de deudas, la cual tendrá un impacto similar a la bancarrota, pero con menos efectos negativos bajo su crédito.

Recuerde que a la hora de solicitar una bancarrota, su puntuación crediticia podría bajar unos 200 puntos. Es decir, que podría pasar de buena a mala de un solo golpe. Considere que la puntuación crediticia le dará acceso a diversos servicios y mejores precios en cuanto a solicitud de créditos.

Eso sí, si usted no puede acceder al Capítulo 13, pero puede pagar en un plazo corto, acéptelo si es viable, y no quiere consolidar sus deudas. Puede ser una buena opción, aunque no la más recomendada. Asegúrese de consultar a un asesor crediticio para que le ayude a gestionar sus ingresos, evite una nueva bancarrota, y consiga subsistir pagando las deudas.

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